¿Qué esperar de una consulta?
Entendemos que conseguir acceso a un ortopeda pediátrico puede ser difícil y que cada familia llega a nuestra oficina con necesidades, preocupaciones y, en ocasiones, situaciones urgentes diferentes. Por eso, nuestro compromiso es dedicarle a cada niño y a cada familia el tiempo que su condición requiera, realizando una evaluación cuidadosa, escuchando sus preocupaciones y brindando espacio suficiente para hacer preguntas y entender claramente el diagnóstico y los próximos pasos.
La duración de cada consulta puede variar según la complejidad de la condición y las necesidades particulares del paciente, porque nuestra prioridad es que cada familia salga de la oficina sintiéndose atendida, orientada y satisfecha con su evaluación. Procuramos hacerlo siempre con empatía, amabilidad, conocimiento y el mayor esmero posible.
Esto también significa que, en ocasiones, los tiempos de espera pueden prolongarse. Una de las razones es que siempre damos prioridad y recibimos, aun sin una cita previamente coordinada, a niños que han sufrido una emergencia y vienen de una sala de emergencia necesitando atención ortopédica. Agradecemos la comprensión de nuestras familias, porque ese mismo compromiso de estar disponibles ante una situación inesperada es el que queremos ofrecerle a cada uno de nuestros pacientes cuando más lo necesite.
